EL ZOO DEL SIGLO XXI | ALFREDO OLIVERA |
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El creador de la radio de los locos |
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| Su modelo terapéutico, que consiste en convertir en periodistas a los internos de un psiquiátrico, ha sido imitado en todo el mundo |
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NOELIA FERREIRO
Cuando se abren los micrófonos de Radio La Colifata, uno debe estar preparado para cualquier cosa. Puede ser que aparezca Napoleón disertando sobre la vida o que un representante de Dios en la Tierra anuncie que el mundo acaba mañana. A veces, alguien hace llegar su voz remota desde Marte o se arranca a entonar canciones relacionadas con la cárcel, o simplemente, habla por el mismo acto de hablar, largo y tendido, con la grata garantía de saber que hay quien escucha. Aunque así pudiera parecer, no es el humor lo que distingue a sus locutores, todos pacientes del Hospital Neuropsiquiátrico José T. Borda, de Buenos Aires. Como tampoco es el lucro lo que mueve a su director, Alfredo Olivera, que lleva 13 años al frente de esta fórmula pionera, mezcla de comunicación y psiquiatría, que es el primer experimento de radio como terapia para enfermos mentales. Cuando se abren los micrófonos de La Colifata, es la locura la que habla. No en vano, un colifato es alguien tocado en lunfardo, el argot porteño, el idioma del tango. «Yo quiero hablar de por qué la mujer es un bichito raro», fue la reacción de uno de los pacientes al proponerle el proyecto.Así lo recuerda Olivera, que entonces tenía 24 años, era estudiante de Psicología y en su cabeza rondaba una idea: «Devolver a estos enfermos algún contacto con el exterior». Sin apoyo institucional, sin medios técnicos ni económicos, comenzaron las retransmisiones. Bastaba una mesa-estudio improvisada en el patio del Borda y una grabadora de periodista. Sólo había que lograr que estas voces atravesaran los gruesos muros del hospital. «Partiendo del posicionamiento ético de que la palabra de toda persona, en el contexto adecuado, puede ser digna y servir de aporte, queríamos que La Colifata fuera para estos enfermos una ventana: con su familia, con sus amigos, con la sociedad», explica Olivera, que ideó entonces los microprogramas, resúmenes editados de dos minutos que fueron distribuidos a las distintas AM y FM del país para ser emitidos en el contexto de sus programas. Ocurrió que los radioyentes comenzaron a interesarse por aquellos temas cotidianos tratados desde el delirio. El público llamaba para opinar, para preguntar a los pacientes del Borda, donde el 60% lleva más de 10 años interno, la mayoría con diagnóstico crónico. Y estas repercusiones de la audiencia eran asimismo grabadas para volver a su origen, La Colifata, donde los enfermos comprobaban que su voz, al fin, obtenía respuesta. «Nos constituimos en una ONG que contribuye a evitar el reinternamiento de estos enfermos», señala Olivera. Y está demostrado: el 40% de los pacientes que participaron en La Colifata lograron el alta. Y de éstos, sólo los que continuaron en la radio no volvieron a ser internados. Resalta su director la reacción de la sociedad: «Unos oyentes nos regalaron un Citröen, unos ingenieros nos ayudaron con la página web, un aficionado a la onda corta consiguió que pudiera escucharse en Miami y la Antártida...». Incluso Manu Chao contribuyó a la causa al ceder los beneficios del disco La colifata, siempre fui loco, grabado con los músicos de la calle de Barcelona y audios intercalados de los pacientes. Rota la frágil línea que separa a los de dentro y a los de fuera, el eco de La Colifata traspasó fronteras. No sólo fue acreedora del Premio Broadcasting e invitada al Congreso Mundial de la Comunicación, sino que, además, empezaron a surgirle hijos: Radio Vilardevoz en Montevideo; Durchegknallt en Nuremberg o La Vitrina en Collado Villalba son sólo algunas de sus réplicas, siempre bajo el asesoramiento de Olivera, que fue elegido emprendedor de Ashoka, entidad que brinda ayuda a aquellas personas cuyas ideas suponen un cambio social significativo. Hoy en día, La Colifata es un proyecto consolidado, tanto en su vertiente terapéutica como en su labor comunicativa. Prueba de esto último es que existen corresponsales colifatos (algunos «desde arriba del cielo») y que dos internos poseen acreditación en el estadio de fútbol Boca Juniors para seguir los partidos desde el palco de prensa. Alfredo Olivera sobrevive con lo que gana en su consultorio particular.Y aunque hay quien anda pujando por los derechos de su vida para una película, él tiene dudas: «...Es que el tema de la locura, si no se trata adecuadamente, puede ser carne del morbo, lamentable y patético». LO DICHO Y HECHO
«La palabra de toda persona, en el contexto adecuado, puede ser digna y servir de aporte»
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HABLAN LOS MÚSICOS CALLEJEROS
12-9-2002
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MANU CHAO CONTRA EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA El cantante francés de origen español Manu Chao y una representación de músicos callejeros, denunciaron el pasado viernes 6 de septiembre la presión policial a la que está sometida su actividad diaria en las calles de la ciudad, mientras el Consistorio presume tanto de ciudad abierta, acogedora, mestiza como de sus numerosas actividades callejeras La cita no era con Manu Chao sino con una representación del colectivo de músicos que tocan en las calles de Barcelona. El músico francés en realidad oficiaba de cebo mediático para que los chicos de la prensa se interesaran por la problemática de los primeros. Aunque en honor a la verdad tampoco se puede decir que hubiera muchos medios en la improvisada rueda de prensa y menos aun de la prensa diaria (sólo La Vanguardia) que son los que gozan más poder a la hora de realizar este tipo de denuncias y que estas repercutan en los muchachos de la administración. Pero por nosotros que no quede y con sumo gusto nos sumamos a la protesta de este colectivo que se siente maltratado por un Ayuntamiento que por un lado presume de ciudad mestiza y abierta, mientras que en el duro día a día solo exhibe un trato vejatorio, insultante, intimidatorio por parte de los agentes públicos, que incluso han llegado a requisar instrumentos. Durante la rueda de prensa, se presentaron diversas denuncias y se narraron diversos desalojos de este colectivo que trabaja habitualmente en la Plaza Real y la Ramblas de la Ciudad Condal. Manu Chao hizo especial hincapié en recordar sus inicios en el metro y calles de París, advirtiendo a las autoridades que actuar contra los músicos de hoy es cargarse el futuro de la bulliciosa escena barcelonesa. El músico también tuvo palabras para los recientes desalojos de las habituales "batucadas" dominicales del Parque de la Ciutadella: "Un espacio público y abierto en el que no hay posibilidad de molestar a los vecinos" comentó. Por otro lado el colectivo de músicos callejeros no descartó el llegar a un acuerdo con el consistorio que les permita en cierta medida regular su actividad para poder desarrollarla con total tranquilidad y sin el acoso al que actualmente están sometidos por las fuerzas policiales. Finalmente se tildó de hipócrita y contradictoria la política del consistorio socialista, empeñado en hacer del Forum 2004 un éxito fuera de nuestras fronteras, vendiendo una ciudad alejada de la auténtica, la que se vive en la calle. Una ciudad diseñada a la perfección en una maqueta pero que se muestra fría, aséptica y sin espíritu, como si de un enorme Parque temático se tratara. Autor: Don Disturbios Fotografia: Archivo |
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Manu Chao: Callejeros y piratas
Miguel Amorós -
Mondosonoro nº 90, Noviembre 2002
Poco que decir de Manu Chao que no se haya dicho. Aunque quizá ese sea su problema. Muchos son los que hablan por él haciéndole defensor de causas que ni siquiera conoce. Manu tiene el verbo fácil y más si quiere aprovechar los medios de comunicación para aclarar puntos oscuros y, aunque acaba de editar su último disco con Virgin, el directo desde París "Radio Bemba Sound System" y está a punto de sacar al mercado un DVD recogiendo esa actuación junto con algunas filmaciones más, el punto central de nuestra conversación no tuvo nada que ver con eso. Tres temas sobre la mesa La Colifata, el problema de los músicos en Barcelona y el pirateo. Todo tuyo Manu.
La Colifata. La Colifata es un disco pirata, sin cabeza y quiero aclarar que yo no soy su patrocinador. En todo caso lo patrocino de corazón. Son los chavales de la calle los que lo han hecho y, como intervino la peña del barrio, yo soy uno más. El disco es un fanzine y la idea básica es transmitir la denuncia de la situación de los músicos de la calle. Actualmente con tanta policía es cada vez más difícil ganarse el dinero para comerse un plato de garbanzos. Los únicos que pueden venderlo son ellos y así se pueden sacar un beneficio. Lo compran a dos euros y lo venden al precio que les parece. Según cuentan, ha sido una buena ayuda. Que yo sepa se editaron mil copias primero, pero la verdad es que se encargan ellos y no tengo ni idea, creo que van por mil quinientas. Hoy en día cualquier chaval tiene en casa su pequeño PC y puede hacer sus mezclas, el problema es la distribución. La Colifata ayuda a solucionar ese problema ya que sino el material se estanca en casa. Y esto no sólo le pasa a ellos, lo que yo tengo editado es un veinte por ciento de lo que yo he grabado en casa. De hecho se está pensando en una segunda parte, aunque mi consejo para los chavales es que en esto hay que ir "a paso de vaca". La verdad es que me gusta el resultado final y aunque sean grupos tan diferentes y haya ese contraste musical que te lleva de unas rumbas al rock duro el resultado tiene fuerza. Hay que explicar que La Colifata es en realidad un programa de radio realizado por los pacientes internos del Hospital Neuro-psiquiátrico Borda de Buenos Aires, y por eso el disco esta salpicado con esas frases de los internos que increíblemente son muy lucidas y fascinantes.
Barcelona. Está muy bonito eso de vender la Barcelona mestiza por todos lados y, luego, a los chavales de la calle, que son los verdaderos mestizos, los tienen a palo seco. Y se entiende el problema del vecindario, se entiende que si cada noche se monta una fiesta en la misma plaza haya quejas, pero el parque de la Ciudadela era una solución ideal. Allí los músicos no molestaban a nadie, era un lugar donde los vecinos venían a pasear con los hijos. Aquello era un verdadero intercambio cultural y algo positivo para todos que incrementaba el interés de la ciudad. Que haya un problema en Plaza Real por problemas de vecinos y que el Ayuntamiento lo regule, vale, pero lo del parque fue una pasada. La policía acordonó el parque e hizo un control exhaustivo sobre todo de los emigrantes sin papeles y luego hasta expulsaron a algunos del país. Eso fue muy fuerte. El Ayuntamiento siempre me dice que estoy criticándoles, pero lo hago como ciudadano de Barcelona que soy y no lo hago por hacer, sino porque me parece que no están actuando bien. Yo seré el primero que si hacen algo bien les voy a aplaudir, pero si no va bien, mi rol es decirlo. Hubo unas criticas del Ayuntamiento que decían, que como podía hablar mal de Barcelona cuando me habían pagado para actuar en la Merçe. ¿Qué pretenden, comprar mi silencio? Eso no me va a callar la boca.
Pirateo. Desde muchos medios de comunicación se me ha convertido en el representante del pirateo. Sinceramente no he leído todo lo que ha salido, pero sé que hay una tertulia sobre la piratería en la cual estoy involucrado, sin pretenderlo, donde no he tenido oportunidad de decir nada. Yo nunca he dicho que estuviera a favor de la piratería, sino que no me molesta que me pirateen, que es muy diferente. Me parece casi obsceno que músicos como yo, que nos estamos ganando bien la vida con la música, nos quejemos de la piratería. Estoy en pro en algunas maneras y en contra en otras. Lo explico. El primer problema de la piratería es que el noventa por ciento lo maneja una mafia, y en eso estoy en contra. Es muy simpático que compres un disco a un senegalés en la calle, pero estás comprando un disco a un esclavo de un mafioso peor que el de una compañía de discos. Vale, contra eso hay que luchar. Yo defiendo el pirateo de barrio y pienso que, en cada barrio, debería haber nuestro colega que vive de eso y que quema discos de los que le gustan y que puedes ir a verlo, como cuando vamos a comprar el pan o el periódico, pero es el chaval del barrio, no una mafia. Otro tema son las multinacionales y sus problemas con la piratería, eso me da totalmente igual, es su negocio, que pongan los precios más baratos y seguro que se reduce. Están acojonados y es porque saben que están en las ultimas, son como dinosaurios. Les quedan diez años para explotar el negocio, vale, pero se acabo. Además, no me creo para nada eso de la crisis, por ahora solo están tocados en sus beneficios. El segundo problema es que lo es para los pequeños, porque si a una independiente le piratean dos mil discos, ya puedes cerrar la puerta y aquí hay que inventar. Yo tengo alguna idea que me gustaría desarrollar, pero sería algo así como una ley ética entre músicos y público, olvidándose de las discográficas. Sé que es muy utópica, pero sería algo así como que el público se comprometiera a comprar los discos por la vía oficial hasta que no se vendieran una cantidad a estipular, no sé... por ejemplo cincuenta mil, a partir de esa cantidad que el músico ya ha hecho su negocio, en las siguientes ediciones el CD llevaría escrito la palabra "pirateable". Como puedes estar en contra de la piratería al precio que van los discos. Y no me vale esa respuesta que dan que si un cubata en un bar vale la mitad de un CD. ¿Qué cojones le importa a las multinacionales como se gastan el dinero los chavales? Si yo tuviera quince años y veinte euros en el bolsillo, sería tonto si fuera a la Fnac a comprarme un disco y medio de lo que me gusta, cuando te lo puedes bajar por Internet. Yo haría lo mismo.
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Compil La Colifata > versión Argentina
LA COLIFATA "Siempre fui loco", es el primer recopilatorio de un experimento musical surgido en el corazón del Raval, en el que confluyen varios trabajos anteriores tanto provenientes del mundo de la imagen como de la música.
El proyecto tiene sus orígenes tanto por su contenido como por su nombre en una experiencia radial que se viene elaborando desde hace 10 años en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde un grupo de internos, guiados por coordinadores, sacan adelante una radio alternativa-alterativa, LT 22 Radio La Colifata. Este programa de radio que da la voz a unos locos marginados y "sin voces" es pionera en todo el mundo y ha servido de escuela para varios países tanto de América Latina como Europa.
Carlos, que vive en el Raval desde algunos años había realizado un documental de varias horas en el Hospital, tras dos meses de inmisión en el hospital compartiendo los días y las noches de los internados. Amigo de muchos músicos de Barcelona, un día proyectaron el documental y los músicos se enamoraron enseguida de la sabiduría y libertad de expresión de estos locos. Los músicos, en mayoría pertenecientes a bandas que tocaban en la calle, tenían material musical -maquetas- pero muchos de ellos nunca habían sacado un disco. A raíz de la complicidad del grupo y para dar a conocer en Barcelona a las palabras de estos locos "no tan locos" que resisten en Argentina a la marginalidad en la cual les mantiene la sociedad, decidieron juntar los proyectos de muchos grupos de la banda y hacer un recopilatorio homenaje al Hospital Borda en el cual canciones de los músicos de la calle de Barcelona se juntarían con las voces de los locos. Colifata significa en loco en la jerga argentina.
Todos somos un poco locos en esta vida, empezando por los músicos, curandero de las almas estropeadas por una sociedad egoísta que rechaza a los marginados. Quienes mejor que los artistas de la calle que sufren de manera positiva y también negativa, todos los días, las tensiones y las alegrías de las calles de nuestra ciudad, podían sentir como suyas los diagnósticos sociales de los locos del Borda.
Con gran apoyo de Manu Chao, quien de alguna manera se pone a la cabeza del este trabajo de grupo, como gran hermano y músico experimentado dentro del grupo-por su cuenta corre la producción artística- finalmente se llega a la elaboración del primer recopilatorio cuya distribución y venta se encargan exclusivamente los propios músicos. Se puede leer detrás del disco "Prohibido su venta en tiendas". El disco no solo ha servido con sus ingresos a mejorar el día/día de los músicos que lo vendían, sino también que ha demostrado que hacer un disco no es tan complicado, y venderlo tampoco. Y como prueba solo basta mirar la excelente repercusión que ha tenido esta peculiar distribución musical: hasta el momento, 2500 copias se han vendido en España y Argentina, dónde los propios internos del Hospital Borda se han encargado de su distribución desde Navidades. Para entender mejor el éxito de este disco, hay que relacionar este número de ventas con un sistema de distribución más justo entre el público y los artistas ya que 80% del precio del CD, va al grupo que lo vende y los 20% restantes se reparten entre coste del disco y dinero para nuevos proyectos del colectivo.
Los locos no son tan locos... ¡¡ ESCÚCHALOS !!
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Ilustraciones: Montse Francés | Anouk Fufü-ai | Wozniak
Diseño y maquetación: Montse Francés
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...... este disco no puede ser vendido en tiendas ......
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sortie le 10/10/2002
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