Manu Chao cierra una etapa y reflexiona sobre su futuro artístico
El músico francés hace un alto en su carrera para buscar nuevas formas de expresión
El artista niega que su descanso signifique que dé por terminada su vida musical.
Un alto en el camino para tomarse un respiro y reflexionar. Manu Chao, un músico cuya trayectoria se asemeja a un viaje por sonidos y continentes, necesita detenerse y pensar sobre cómo encontrar nuevas formas de comunicar lo que lleva dentro. El músico francés declaró ayer a Efe que cierra una etapa con el disco en directo Radio Bemba Sound System , que recoge parte de su gira del año pasado y le sirve para acabar su contrato discográfico para, de ahora en adelante, hacer una pausa y buscar «nuevos canales para crear y llegar a la gente».
Chao, de 41 años, se afincó hace tres en el centro de Barcelona, donde comparte piso con su compañera, Nadine, y por donde se mueve caminando, en bicicleta o en ciclomotor, parándose a cada paso para saludar a sus «hermanos» magrebíes o africanos o a los músicos de la calle, con quienes acaba de colaborar en el disco Colifata , al que ha aportado una versión del Put it on de Marley.
Banda multirracial
Con Radio Bemba Sound System (Virgin), grabado en directo en París y que incluye piezas de sus dos discos en solitario, canciones inéditas y versiones de Mano Negra, así como trozos de discursos o fragmentos de melodías tradicionales, Chao pretende «resumir una etapa acabada» y reflejar el sonido de su banda multirracial durante tres meses del pasado verano. «Radio Bemba -añade Manu Chao- funcionó así de junio a septiembre del 2001. Es una fórmula muy precisa de la que quería dejar constancia para pasar a otra cosa». Para Manu Chao, la abismal diferencia que separa el concepto del directo del de sus trabajos en estudio radica en que «grabar en un estudio es un oficio y un planteamiento creativo diferente». «Siempre lo he hecho así. El escenario es como un chupito de aguardiente, y el estudio, un porrito de marihuana. En el primero solo cabe la energía, dejarse la camisa y, si luego entra el matiz, bienvenido sea, pero no es que no me interese reproducir los matices en directo, es que no sé hacerlo de otra manera», apunta.
Finaliza contrato
Asimismo, este álbum le sirve para finalizar su contrato discográfico con Virgin y para iniciar «una etapa de reflexión», una pausa en una vida agitada. «Quiero crear y poder llegar a la gente. ¿Con qué canales? Esa es la pregunta que me hago», responde Chao, que graba en su propio estudio, tan móvil, como su viajera vida de músico: cabe en una mochila.
«Es el momento de pensar en alternativas interesantes»
«Es el momento de pensar en alternativas interesantes, de hacer una parada y reflexionar sobre mi carrera y cómo mantener mi libertad de creación», detalla el hijo del periodista gallego Ramón Chao, que niega también cualquier atisbo de retirada artística. Así, Chao afirma que «nunca me he sentido con tantas ganas de hacer cosas. Me siento fuerte en mi arte, como un buen artesano, y en plena forma creativamente», pese a que desconoce cuál será su próximo camino.
«No tengo una idea previa», señala Manu Chao, que cada tarde ensaya con los miembros de Radio Bemba que viven en Barcelona en un local del Poblenou para «arriesgar e investigar sin la presión de un calendario de conciertos. Estamos probando cosas con samplers , pero igual dentro de dos semanas solo usamos guitarras acústicas».
Filosofía de vida
Y sobre la dificultad que comporta trabajar con él, Manu Chao admite que es por eso por lo que lleva a cabo giras cortas, de dos meses de duración, para luego separarse un tiempo y que cada músico pueda atender sus compromisos: «Es una enseñanza que extraje de la disolución de Mano Negra, donde nos quemamos tras 6 años a toda leche. Ahora, pido un compromiso durante dos meses y es difícil porque es duro, aunque apasionante. Pero hay confianza entre todos, nadie está obligado a seguir si no lo desea y es mi filosofía de vida».





