22/01/08

Hetaira > me llaman calle

mE LLamaN CaLLE

radiolina

Manu Chao y una rumbita honesta

La radiolina, el último disco de Manu Chao, incluye el tema Me llaman calle. Esta es la historia de esa canción, « una rumbita honesta », como la define su autor, que no se resignó a ser sólo un encargo y que acabó convirtiéndose en el punto de encuentro entre un músico, un director de cine, mujeres que trabajan en prostitución y las activistas del colectivo Hetaira.

Carmen Briz

En enero de 2006 Princesas (2005), la película del realizador Fernando León de Aranoa, se alza con tres premios Goya: Candela Peña a la mejor interpretación femenina, Micaela Nevárez mejor actriz revelación y mejor canción original por Me llaman calle, compuesta por Manu Chao (1). En la ceremonia, Margarita Carreras, trabajadora del sexo en El Raval de Barcelona, recoge el premio en nombre del músico y se lo dedica a todas sus compañeras. Atrás quedan meses de trabajo conjunto, todo parece tener sentido.

La película existe gracias a la imaginación y creatividad de Fernando León, quien no se conforma con tener un guión y decide adentrarse en entender el complejo y estereotipado mundo de la prostitución; quiere conocer a las protagonistas y aprender de ellas, y lo hace de la mano de Hetaira, un colectivo que defiende sus derechos (2).

Cuando le pide a Manu Chao que componga algunos temas para su película, tiene información suficiente para explicarle qué significa trabajar en la calle, cómo hacen las chicas para tirar adelante, qué les preocupa, qué les alegra el día, cómo les desatienden las administraciones, cómo les golpean las ausencias y las discriminaciones. También le cuenta sobre su capacidad para armarse de valor y salir a la calle, a ser escuchadas por el resto de la ciudadanía, a exigir los derechos que le son negados (3). Manu Chao acepta de buena gana porque es un realizador que le gusta: « Los lunes al sol es una peliculaza », y porque además se entienden bien: « Siempre es un gusto hablar con Fernando, de sus proyectos, de los míos. Sobre mis proyectos siempre me gusta tener su opinión. Cuando nos vemos es algo muy fuerte y tenemos mucha confianza. Me lo tomé con muchas ganas » (4).

Me llaman calle sintetiza de forma singular la aventura de Princesas y rescata el sentimiento de lo que supone trabajar en la calle. Comenta Manu Chao que la noche en que la compuso fue mágica: « Fue lindo, me enseñó la peli en su taller y se escribió en caliente. Eso no pasa muchas veces. Mi técnica propia es no forzar. Hay que tener paciencia. La cuestión es escribir, pero no a la fuerza. » Fernando León conserva en su estudio el folio en donde la escribió.

Y juntos deciden incorporar a la canción los nombres de algunas de las trabajadoras del sexo que participaron en el proceso de documentación o como figuración en la película: »Yo no ponía rostro. Cuando la canción estaba grabada, y musicalmente tenía esos nombres en mi oído, lo emocionante fue conocerlas. Cuando vinimos a tocar a Madrid, meses después, ya fue otra cosa, ya estaban ahí las amigas y se les podía enviar el piropo directamente ». « La banda sonora de Manu Chao es una maravilla », escribe Miriam, trabajadora del sexo, en su blog yoputa.net.

La noticia de que la canción está nominada a los Premios Goya le sorprende bastante: « Si te soy sincero yo a esos premios nunca fui. Lo primero que me salvó es que no podía ir. Lo mío es escribir canciones no ir a la tele, con todos mis respetos por quienes votaron. Me parecía más normal que fuera ‘la calle’ a buscar ese premio ». Margarita Carreras no desaprovecha la oportunidad de brindar el premio a todas las princesas que cada día se enfrentan, en soledad, a la falta de escucha, la incomprensión y el vacío social por ejercer la prostitución, una actividad laboral no reconocida. « Cuando pasó la emisión de tele me llamó mi madre para decirme: la chica lo hizo muy bien, superbien, muy digna », y el Goya, como él, se convierte en viajero.

De Madrid a Barcelona para retratarse con las chicas de la calle, quienes durante unas horas se olvidan de que las autoridades locales van a poner en marcha una normativa cívica que conlleva penas de multa a quienes ejerzan en la calle, y que les está haciendo la vida un poco más difícil, si cabe. Más tarde viaja a París: « Mi madre vio el Goya, comimos en casa y me dijo: ‘ya lo he visto, tenías razón, se lo merecen las chicas’. Con la bendición de la ‘mamma’ volvió a Barcelona y le hicimos otra fiesta. » Aunque piensa del busto de Francisco de Goya, realizado en bronce por el escultor José Luis Fernández: « Este tío parece que nunca está contento. Le acabaremos sacando una sonrisa. Con lo bien que se lo ha pasado en los últimos meses… Es un poco desagradecido ».

Pero las chicas de Barcelona decidieron que la estatuilla se encontraría muy a gusto en Madrid, en el local que el colectivo Hetaira tiene en la calle del Desengaño. Años atrás, Manu Chao había compuesto una canción que decía : « Por la calle del Desengaño esta mañana yo pasé con malegría otra vez… », una palabra que le sirve para aclarar que la felicidad en estado puro no existe: « No puedes estar feliz en un mundo donde tanta gente está infeliz, es imposible, nos han negado la felicidad. Nadie puede ser feliz siendo honesto con lo que está pasando alrededor. La felicidad son momentos del día, un detallito, esos hay que gozarlos ».

Para él, el encuentro en Madrid fue emocionante: « Le di gracias a la vida. Dije, vale, esto tiene sentido. Vamos bien. Pensé, éste es el principio de otras aventuras. ¿Qué hacemos ahora?, ¿cuál es la próxima…. La pregunta es: ¿y ahora qué hacemos? ».

Manu Chao, Madjid Fahem y Fernando León en un momento del rodaje

en Madrid, fotografía de Jon Aguirresarobe.