28/07/09

La Vida Loca

Luis Fernando Valero

Publicada el 28 de julio de 2009 – El Faro

El jueves pasado en horario de máxima audiencia, en una canal de pago en España, dieron el film de « La vida loca »,

de Christian Poveda, (España, Francia, México, 2008), cuyo tema central es la vida en una pandilla de El Salvador, concretamente la Mara 18. El film ya se presentó en Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián, el año pasado.

El film está a medio camino entre el « biopic » y el documental. El director franco español no juzga, muestra, y en él vemos a varios integrantes de la banda entre ellos El Bambán, la Liro y su hijo y como entre actos de ternura, besos, cariño y amor por él, antes de irse a la cárcel, exclama: « Ni sé si lo podré mandar a la escuela ».

La película narra el día a día de esta pandilla (la18) enemiga acérrima de otra, La Mara Salvatrucha, en el barrio de La Campanera. Poveda pasó 16 largos meses conviviendo y en ese tiempo varios de los filmados murieron, habiendo en el film momentos de una gran ternura como la mujer que es tuerta y consigue por fin tener un poco más de « belleza » en ese torturado rostro al ponérsele una prótesis ocular y luego morir cuando había conseguido estar más contenta consigo misma y besar dulcemente a su hijo.

Sus rostros tatuados ya eran conocidos en los medios pero nunca hasta este film se había visto una narración tan exacta de una realidad que no es casualidad que sea tan dura.

La obra muestra lo difícil de un mundo en el que a pesar del interés de algunos la redención no es fácil y salir de ese mundo no es ni sencillo ni posible en demasiados casos pues se arrastran dentro de él lastres que requerirían mucha más implicación por parte de toda la sociedad.

La triste realidad de El Salvador no es exclusiva de países con tremendas cargas sociales y una historia de violencia y rotura social y en donde el desarrollo no acaba de relanzarse.

En estos días ha sacudido a la sociedad española dos acontecimientos que han puesto en cuestión las leyes de protección al menor y de que el fenómeno de la violencia en los preadolescentes y adolescentes es un fenómeno mundial: varios « niños » de 12 años y 13, que en España, por ley, no son imputables, hagan lo que hagan, han violado a dos compañeras. Este año también fue asesinada, hace seis meses, una menor cuyo cadáver todavía no aparece, y estaba también implicado un menor de edad. Y el año pasado dos menores de edad, en este caso imputables por tener más de 14 años, asesinaron con vesania, premeditación y alevosía a una joven, para mayor desgracia algunas de estas jóvenes tenían una cierta disminución mental.

¿Qué esta fallando en la sociedad para que niños, preadolescentes y adolescentes cometan actos tan atentatorios contra la dignidad humana y contra el sentido común?

El sistema educativo no está cumpliendo su función. Quizás, se instruye más de lo que se educa. Las familias en una gran medida han abandonado sus funciones y la familia como institución básica de la sociedad está cambiando y en crisis.

Los juegos, para otros expertos, son culpables de las desviaciones que están ocurriendo en la conducta de la niñez y la juventud, no es de recibo que en telefilmes, pasatiempos de dibujos animados, la violencia sea gratuita y el destruir al otro sea un hecho más, sin consecuencias y ya no se diga de los videojuegos en donde los más vendidos son aquellos que cuanto más matas, asesinas, atropellas, cortas, desgarras, diseccionas más puntos tienes y ganas el juego.

Ello, se quiera no, va calando en el ser humano, en el proceso de formación, que la violencia es un hecho gratuito, divertido.

No nos parece casualidad que en la encuesta que se pasó a los miembros de las pandillas por parte del director Poveda muchos afirmaran que estaban en las pandillas, en las maras, por « La vida loca »

Una vida que, como se observa en el film, intenta suplir la falta de afecto, de amor, de solidaridad, de hermandad, de familia con una asociación mafiosa en donde cada miembro deposita en la « comunidad » todo aquello que un desarrollo normal hubiera tenido de estar la sociedad mejor configurada o en una sociedad en donde las barreras del individualismo más salvaje no hubieran derribado ciertos controles, que si bien en ocasiones, eran negativos, en el balance final, viendo lo visto, uno ya no sabe si en verdad vamos avanzado en maduración ética, moral y personalsocial.

No hay más que mirar el mundo en que vivimos para darnos cuenta de que son demasiadas cosas las que están fallando: desde una desafección de la ciudadanía por la política como ejercicio del bien común; las religiones en donde hay demasiados fallos inmensos y éstas, en vez de pronunciarse, miran hacia el otro lado y ya no digamos en el terreno de la economía en donde la crisis que se padece tiene como origen en decir de todos el mundo en: la avaricia, la codicia, la soberbia, la mentira y la hipocresía.

Por ello no es de extrañar que algunos sectores de la sociedad recurran a organizaciones cerradas en donde para poder entrar antes hay que hacer las sevicias más impresionantes como vacuna.

« La vida loca » es una canción que hizo millonario a un cantante boricua y cuya letra es más que evidente que algo hay en el ambiente que hace que eso atraiga y no el leer, el estudiar, el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio.

Ricky Martin cantaba con éxito evidente:

« La reina de la noche, la diosa del vudú

¿Yo no podré salvarme, podrás salvarte tú?

La tela de la araña, la uña del dragón

Te lleva a los infiernos, ella es tu adicción.

Te besa y te desnuda con su baile demencial,

Tú cierras los ojitos y te dejas arrastrar,

Tú te dejas arrastrar…

Ella que será

Livin’ la vida loca.

Eso atrae, no importa estar en el infierno, en no poder salvarse, lo mejor es bailar demencialmente, cerrar los ojos y dejarse arrastrar, chupando droga que te da « el compa » o irse aunque sea a Nueva York, porque sobre todo hay que vivir la vida loca.

« Se fue a New York City, a la torre de un hotel

Te ha robado la cartera, se ha llevado hasta tu piel.

Por eso no bebía de tu copa de licor.

Por eso te besaba, y con narcótico sabor,

Es el beso de calor.

Ella que será

Livin’ la vida loca. »

No todo está perdido, acaban de ofrecerse los datos del último estudio sobre qué oportunidades tienen los jóvenes de hoy, dentro del marco de las desigualdades en el mundo actual. Los estudios han sido referenciados en la Comunidad autónoma de Cataluña, y hacen alusión a la realidad de un mundo intergeneracional y de cómo los orígenes sociales y las desigualdades sociales marcan, pero, si se ponen esfuerzos y recursos, las distancias pueden acortarse.

Hace años los de clases desfavorecidas se quedaban sin estudios en un 78%, hoy la cifra es de 38%. Es evidente el avance. Solución: becas, bolsas de estudio, construcción de centros, escuelas, etc. En una palabra inversión en educación.

Antes las mujeres eran minoría en la universidad, hoy las mujeres superan en un 37% contra un 23% en titulaciones universitarias a los hombres. En mi tiempo, hace 45 años, los hombres eran en un 77% frente a un 13% de las mujeres. El avance es más que evidente.

No puede negarse que las desigualdades persisten pero es también muy obvio que ha habido avances significativos y que éste es el camino, la movilidad social hoy es más fácil que hace años. No hay que bajar la guardia y hay que seguir en el empeño, quizás hoy, hay que dedicar esfuerzos considerables a evitar desigualdades tan monstruosas como las que se señalan en « La vida Loca ».

En un pueblo de la provincia de Madrid en el 2005 se observó que había al menos « ocho bandas » urbanas : ‘Ñetas’, ‘Skinhead neonazis’, ‘skinhead antifascistas’, ‘Latin King’, ‘LMC’, ‘marroquíes’, ‘bakalas’ y la banda del ‘chupete.

Un reporte de la Fiscalía General de El Salvador afirma que el 85 por ciento de los homicidios, además de ejecutarse con armas de fuego, se pueden atribuir a las « maras ». El Salvador es uno de los países más peligrosos del hemisferio occidental, con una tasa de más de 60 homicidios por cada 100.000 habitantes.

La crisis económica acentuará estos fenómenos, que son producto de la marginación y que están muy unidos al fenómeno de la inmigración, del retorno de esos inmigrantes a los países de origen porque el empleo en los llamados países del primer mundo han caído estrepitosamente. Pero los gobiernos no pueden, bajo ningún pretexto, escudarse en la crisis y en la falta de recursos, hay que establecer claramente las prioridades para evitar que el futuro sea cada vez peor.