5/10/08

México > El mundo es insostenible

La Jornada platicó con el rockstar francés que dice que las vacas lo rescatan

El mundo es insostenible, está loco; hay una ruptura: Chao

■ La solución está en el trabajo local, « comiendo por abajo »

■ « Nunca he votado por alguien, sino en contra de »

■ Antes de que todo se lo lleve el carajo, quiero volver a tocar en el Zócalo

Tania Molina Ramírez (Enviada)

Manu Chao y la banda Radio Bemba Sound System, después del concierto en Guadalajara

Manu Chao y la banda Radio Bemba Sound System, después del concierto en Guadalajara

Foto: Roxanne Hanes Ampliar la imagen

La Colifata, la más reciente producción del cantante

Guadalajara. Manu Chao cuenta que en una época andaba perdido porque tomaba las decisiones con el cerebro y no con la intuición. Estando en Río de Janeiro, llegó a una taberna a pedir una cachaza, se dio la vuelta y se topó con una vaca que entraba al lugar; se quedaron mirando a los ojos y ella le devolvió la paz. Desde entonces dice: « las vacas me rescatan. »

A su vez, los zapatistas, los locos en Argentina, los rebeldes en el desierto africano y los niños son brújulas en su viaje, y con ellos cultiva huertos.

Manu Chao acompaña a millones de personas con sus cantos. Cantos sobre ser un migrante sin papeles, ser una prostituta, sobre la vida en los barrios populares, admirar al Dios del balón, la soledad, la tristeza, la esperanza y la malegría, como nombra a esa mezcla de melancolía y alegría.

Rostro abierto, sonrisa limpia, corazón de pandillero, el juego es su religión. Es un gran narrador de historias. Procura el sol, « los paseítos » y el aceite de oliva (« el tesoro del Mediterráneo »). Su padre, su madre y sus abuelos son un referente indispensable en su vida.

Le da vueltas a la idea de volver a la fórmula que ya ha experimentado, la de los circos, de ir de un lugar a otro sin planes fijos. Prefiere dejarse llevar por la intuición: si hay buena vibra, ¿por qué no seguírsela hasta la madrugada?, ¿por qué no quedarse dos, tres, cuatro días más?

Lo suyo, como diría Bob Marley, es la « vibración positiva ».La Colifata, la más reciente producción del cantante

Es un rock star, vende millones de discos, y a la vez él y la banda Radio Bemba Sound System son capaces de pasar inadvertidos.

Cuenta que desde joven lo « jala la noche ». Pero este hombre siempre busca el sol.

El sol, el aceite de oliva, las vacas, las conversaciones y las tabernas son los talismanes de Chao.

La política mata, pero…

Los conciertos de Chao y Radio Bemba despiertan la rebelión, y lo harían aún si no cantaran sobre política. Convocan una cosa antigua. En sus conciertos nos invitan a su taberna donde nos emborrachan con la vida. Es una cosa simple y a la vez lo más difícil de encontrar en este mundo hoy. Es sentir que uno está acompañado por el de al lado, que también brinca y canta. Es sentir que sí, « this world goes crazy », que sí, « politic kills », pero que no se vale el desaliento. Hay que celebrar, porque celebrar es rebelarse al desaliento.

Ampliar la imagen Foto: Arturo Campos

Tras el concierto en esta ciudad, un joven metalero que ni siquiera sabía porqué le gustaba la música de Manu Chao, dijo que la primera vez que asistió a un concierto de éste se sorprendió porque « nunca había visto tanta gente junta feliz ».

La anécdota le recordó al músico una vez que, estando en Brasil, se enteraron que habían matado un niño en un campamento del Movimiento de los Sin Tierra y fueron allá a montar un concierto, con unas cien familias de ese lugar. Al final, una viejita se le acercó y le dijo: « No sabía que se podía hacer fiesta en otra lengua que la nuestra ».

Y también es una limpia, como dice Manu Chao mientras muestra, ya entrada la madrugada después del concierto, un video que trae en su computadora de una improvisada fiesta en Galicia que comenzó porque él y unos amigos entraron por un bocadillo a un bar y se quedaron hasta la mañana siguiente. Es el tipo de reuniones que son una limpia.

« Es muy importante (sacar lo malo) », dice en entrevista con La Jornada. « Puede ser con descargas de música, como nosotros; hay mil maneras de hacerlo ».

-Los conciertos de rock, cuando son buenos, sanan.

-Sí, puede llegar a ser como un buen sauna del alma. Es sudar, compartir, sentirse juntos, rozarse, comunicarse, conocerse, saltar, bailar.

Como aquí en Guadalajara, donde aprovechó para anunciar que « oficialmente, aquí para La Jornada, ganó el público uno a cero. No, no, perdona, uno a cero; ¡no!, tres a dos. ¡Tampoco hemos salido humillados! », bromea. « Pero fue un publicazo. Agradecido, una energía… se puso bien en marcha el motorcito de la energía entre la banda y el público ».

Más adelante, ante la sugerencia de que cuando están en el escenario parece como si estuvieran jugando, dice que sí está muy bien la limpia mediante la música y la respiración, pero que la esencia es el juego. « Es mi religión », declara. « Si consigues seguir pensando como un niño, has ganado. Si no, dejas demasiado a la racionalidad occidental, que te machaca. Si te han cuadrado el cerebro te has jodido. »

Continúa el músico francés, de padre gallego, madre vasca y radicado en Barcelona: « Cuando me siento demasiado adulto, me gusta sumergirme un momentito con niños. Esa es otra cosa que nos encanta y que nos llena como el concierto de hoy: tocamos en escuelas, vamos a tocar para los peques. En Barcelona hicimos varias, llegamos a las cinco de la tarde, Madjid (Fahem, el guitarrista) y yo montamos el show y salimos agotados. ¡Son una pila! Te dan una energía, esa de la eterna juventud. No andan con bromas y no hay seudo diplomacia. Que si te quieren decir algo bien dicho, te lo dicen. Vamos, los chiquitos son los que más nos llegan. »

Lo dice quien vende millones de discos en el mundo entero y cuya música rumba-reggae-ska-rock se puede escuchar en un bar estudiantil carioca o en una manifestación por los derechos de los migrantes en Los Ángeles, en una playa mexicana o en una oficina en Nueva York. El pegajoso ritmo de Me gustas tú se llega a escuchar en un bar londinense, mientras que Clandestino es ya himno de los trabajadores migrantes del mundo.

Durante el concierto en Guadalajara el pasado martes 30, Clandestino fue una de las canciones más catárticas de la noche. En la parte donde Manu menciona nacionalidades de migrantes, seguido de un « clandestino », cuando dijo « mexicano », en la sala se escuchó el clamor: « ¡clandestino! ».

Tal vez no haya canción que refleje con tanta claridad la globalización. Claridad que, dice, aprendió con los zapatistas.

« Muchas herramientas para entender lo que está pasando, esa locura total (la actual crisis financiera), me llegaron de Chiapas. En el 92, sinceramente, lo de la globalización no lo tenía muy claro. Esas primeras palabras del problema que hoy estamos viviendo, las primeras explicaciones claras, me llegaron de Chiapas. Otros pueden decirlo con palabras que yo no entendía. Porque tochos eran libros de 250 páginas que nunca acababa. Y la palabra clara, limpia como el agua, que te lo explica, que lo entiendes, a mí me llegó de ahí. Y eternamente agradecido; me han abierto los ojos. »

Sus otros maestros son los internos del hospital siquiátrico Borda, en Buenos Aires, y con los que hace años colabora de cerca en el proyecto de radio La Colifata que llevan los locos. « Lo que dice esa gente es, de cierto modo, por otro borde y por otra llegada, igual de lúcido que el mensaje que llega de Chiapas. Sí, sí. Es la segunda gente que me ha llegado con un mensaje tan claro; esos, a los que dicen locos del Borda. Para mí fue crecer. Son unos profesores, unos filósofos ».

Hace años produjo un disco con mensajes de La Colifata y canciones de los músicos callejeros de Barcelona (incluía una de Chao). Estos mismos artistas de calle vendieron la producción y así pudieron contrarrestar en sus bolsillos el agravamiento de la hostigamiento policiaco contra ellos en la vía pública.

En noviembre pasado fue a Argentina y grabaron más -ya lo « cocinó un poco »- y en noviembre regresará para una reunión en la cual decidirán qué hacer con el material. « El huerto está bien llevado, con buena energía y mucha buena onda ». Chao aprovecha para comentar que el trabajo de la mexicana Radio Qué Huelga con La Colifata ha sido « muy bueno ».

Además de este proyecto, al cual está entregado, también trabajó en la producción del más reciente disco de la banda malí Smod, liderada por Sam, hijo de Amadou y Mariam. « Les encanta el hip hop y el ragamuffin, pero no tienen máquinas. Lo único que tienen es la guitarra que les pasó (Amadou), entonces es un hip hop raggamuffin mezclado con una guitarra, muy entrañable. Es un hip hop folk« . Los integrantes de Smod son « autores, compositores, intérpretes de calidad superbuena. Como productor, tuve muy poco qué hacer. Llegó todo como agua, igual con La Colifata: dos ríos. »

Oxígeno musical

Manu Chao ha estado de gira este año por Europa. En Francia hace como siete años que no lo hacía. « A veces me dicen aquí (en México): estás tardando en venir; pero ni a mi país llego tanto, porque el mundo es grande y vamos de lugar en lugar y son ciclos de casi siete años. »

La visita a Francia « fue muy entrañable. Francia está muy deprimida. Está la cosa densa, densa, con el presidente que nos ha llegado, necesita oxígeno. Creo que con los conciertillos nos hemos dado los unos a los otros un poco de él ».

También estuvieron en Europa del Este. En Rumania por primera vez y volvieron a Serbia y Croacia: « ¡Qué países! Ahí sí que no están deprimidos. Tienen muchos problemas, pero tienen fuerza; están nuevecitos, con muy buena energía, muy diferente del occidente de Europa, que está toda comiéndose el tarro, acojonándose porque se cae la bolsa y porque eso y lo otro. »

Antes de la gira, en abril pasado, fue por primera vez a los campamentos saharauis: « Un viaje increíble. Ahora ya estamos con los saharaui, ya tenemos un jardincito juntos también; es impresionante la fuerza que tienen. Me dieron una lección de perseverancia en la lucha; llevan 30 años enmedio del desierto y no bajan la guardia. Lo primero que nos sorprendió fue el nivel de educación de los niños: comparado con Marruecos o Argelia, donde están nerviosos, como fieras ahí, los pequeños tienen los pies en la tierra, con la sonrisa limpia… sabiendo escribir temprano. Mejor nivel de educación, casi (voy a exagerar un pelín pero casi no), que en algunos lugares de Francia. » Luego, mientras vemos en su computadora un video de su viaje al Sahara, se acuerda de que los profesores son educados en Cuba.

La otra cosa que los sorprendió fue el islamismo: « muy tolerante », sobre todo la relación entre géneros. « Vi el Islam del futuro. Esa es la gran absurdidad de los de arriba, que están acojonados por el islamismo radical y ponen paredes por todos lados, y a la gente que tiene la solución para un Islam moderno, la tienen machacada enmedio del desierto, abandonada. Este mundo no tiene sentido, no podemos tener confianza en esos locos; son irresponsables y asesinos ».

En Mr. Bobby canta: « Hey Bobby Marley, sing something good to me, this world go crazy, it’s an emergency ». Al respecto, dijo: « Este mundo se está volviendo loco. Evidente. Insostenible, es la palabra. Estamos llegando al punto de ruptura. Si la civilización del mal gobierno sigue así es un suicidio colectivo. La gente tiene que tenerlo claro. »

El dinero es el diablo

En cuanto a la crisis financiera opinó: « Era bastante previsible. Cuando te digo que es insostenible, es a todos los niveles. Es que el fondo del problema es el dinero. Si el diablo existe, es el dinero. Y el capitalismo es la religión del dinero y ya ha llegado a su punto de ruptura porque ha creado tal desnivel entre los pocos que son y la mayoría que ya no tienen nada, que la situación es insostenible. Ya hasta en el lugar que han inventado ellos, la bolsa, ¡también es insostenible! ¡Se le acabó el carrete! »

En su más reciente disco, La Radiolina, se escucha « ahora qué vamos a hacer ». « En lo local es en lo único que veo que se puede hacer algo porque a lo grande… ufff… no veo solución de un movimiento masivo. No la veo. Capaz que llegue y encantado. Pero no la veo. Hay que seguir, como se dice en Brasil, comiendo por abajo. Es trabajar local porque es la única manera de hacerlo con corazón y sabiendo lo que haces. Si estás cometiendo errores, lo ves enseguida y puedes rectificar. Cuando es a nivel masivo, es muy difícil darte cuenta si la acción fue positiva o hubo errores. Y a nivel de arriba, no, están todos perdidos allá. No veo la vía por ahí. Me duele decirlo, pero creo que hay que seguir cultivando por ahora. Sé que la situación es crítica, pero hay que seguir trabajando los huertos por ahí y por allá y ésos se van juntando poco a poco; se están juntando. Pero para que se haga con buena humanidad no puede forzarse el ritmo. »

Seguir cultivando el tipo de movimiento como el que se expresó en Seattle, con todas esas « miles de colmenas que se juntaron ». Si « vamos más atrás, ¿quién cultivó el jardín antes? Entre muchos otros, los zapatistas ».

El que lleva años llamado « el mayor terrorista del mundo », George W. Bush, está a punto de dejar el poder, dice.

-Millones de estadunidenses están esperanzados de que habrá un cambio.

-No sé, no soy estadunidense.

-Pero Estados Unidos afecta el mundo entero.

-Es la primera injusticia. No me parece normal que si hablan de democracia, no tengamos todos derecho de votar por un presidente que nos va a afectar.

Reconoce que « si fuera estadunidense y tuviera que escoger, votaría contra John McCain, por respeto a mi abuelo, que se jugó la vida por el derecho al voto (fue condenado a muerte por combatir por el derecho de sufragar en la guerra de España). Pero mi drama es que llevo años votando, desde los 18, y nunca lo he hecho por alguien, siempre contra alguien. Es terriblemente negativo, odio ser negativo. A mí me gustan las cosas en pro, pero en toda mi vida el derecho al voto nunca me dio la posibilidad de hacer algo en este sentido. Siempre voté por el menos peor. Y sé que somos millones así. Creo que es el primer síntoma que llegó de enfermedad de las democracias. El segundo es que los países están votando por payasos. Hace mucho que el poder político no tiene ningún poder, lo tiene el económico. »

Chao dijo que el enfoque debería estar en los niños: « Al principio de la entrevista decíamos: ¿qué hay que hacer? Llegando ahora te digo que la única solución para salvar todo esto es cultivar muy muy bien la educación de los niños que tienen hoy entre cero y siete, ocho años. Si hoy no se toma un rumbo radical, en el buen sentido de la palabra, a nivel de la educación de toda la juventud pequeñita, hasta siete, ocho años, en 70 años este mundo es un caos. »

-Ya lo es.

-Pero va a empeorar. Tiene que llegar rápido una generación muy lúcida porque si no se va todo al carajo.

Pero antes de que se vaya todo al carajo -o no- dice que le « encantaría poder volver un día a tocar en el Zócalo porque esa plaza tiene una vibra que ningún otro lugar del mundo ».

Y ojalá también lleguen unas vacas.

Manú Chao da Voz a Mujeres de Atenco en Concierto

Manú Chao dio concierto en México con tintes políticos

No dejo pasar la oportunidad para lanzar una arenga contra Bush y sus políticas mundiales.

México, 5 Oct (Notimex).- Con una velada lluviosa, que parecía por momentos arruinar el espectáculo,

el cantante francés Manu Chao ofreció su música en México y alternó el escenario del Foro Sol con

La Maldita Vecindad.

A diferencia de sus anteriores presentaciones en la capital mexicana, donde abarrotó escenarios como el Zócalo,

ahora sólo reunió a unas 15 mil personas, aunque los organizadores reportaron una cifra oficial

de más de 20 mil asistentes.

Durante su actuación, el cantante abrió un espacio para que

las mujeres de la comunidad de Atenco leyeran un manifiesto y

exhortaran al publico para apoyarlas en su lucha.

Alrededor de las 20:00 horas, la banda mexicana salió al escenario para dar una muestra de

su talento y profesionalismo, mientras la lluvia parecía terminar con el espectáculo, pues el foro lucía casi vacío.

Los pocos asistentes se encontraban refugiados a las orillas del interior del Foro Sol,

y quienes se encontraban frente al escenario estaban totalmente empapados,

aunque eso no impidió disfrutar de la música de La Maldita Vecindad, que fue recibida con alegría.

Temas como « Solín », « Mojado », « Un poco de sangre », « Cocodrilo », « Pachuco », « Un Gran Circo »,

« Don palabras » y « Kumbala » fue el repertorio que entonó la agrupación por cerca de una hora,

donde alrededor de las 21:15 hizo su aparición Manu Chao.

La lluvia ceso y el publico se arremolino al centro de la pista para ver la actuación del francés,

admirador de la cultura latina, quien por convicción propia, canta en español

y además de presentar disco « Radiolina », estuvo acompañado por Radio Bemba Sound System.

« Viva México », bajo esa frase daba la bienvenida a su público que escuchó atento su

propuesta musical en la que fusiona varios ritmos entre ellos el reggae.

Temas como « 13 días », « A cosa », « Me llamo calle », « El hoyo », « Me gustas tú », « La carretera »,

« El desaparecido », « La rumbita de nuestro barrio » fueron entonados por el músico, quien lucia visiblemente feliz.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando comentó:

« Esta noche estoy triste y voy a dedicarle esta canción al hombre que ha provocado eso,

al hombre más cruel y despiadado, el presidente de Estados Unidos ».

Tras esas palabras entono « Politik kills » con la que el público, con manos en alto, se sumó para corear el tema,

mientras el músico gritaba « Vamos México ».

Sigue Ofrece Manu Chao concierto.dos.México »

« Clandestino », « Rainin » in paradize », « La vida tómbola », « Mala fama », « Señor matanza », « Panik panik », « Piccola radiolina »

y « Me llaman calle », formaron parte del repertorio de casi dos horas para complacer a su publico.

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■ « Porque queremos que ustedes sigan siendo libres y que gocen », mensaje del FPDT

Manu Chao y Maldita Vecindad hacen

inmunes a la lluvia a miles de fans

■ Al final del concierto recibe un machete de Atenco, « símbolo de la defensa de la tierra »

Tania Molina Ramírez

Ampliar la imagen Trinidad Ramírez, esposa de Ignacio del Valle, entrega a Manu Chao machete, paliacate y sombreroFoto: Jesús Villaseca

Trinidad Ramírez, esposa de Ignacio del Valle, entrega a Manu Chao machete, paliacate y sombrero

Un mar de gente escuchó en silencio y con los puños en alto el fuerte y claro mensaje de Trinidad Ramírez, a nombre del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), en el cual expuso por qué luchan y recordó a los presentes que hay « 13 compañeros presos por luchar por nuestros derechos ».

Explicó algunas de las razones de la su lucha: « Porque queremos que ustedes sigan siendo libres y que gocen ». Frase que también podría expresar la esencia del concierto de Manu Chao y Radio Bemba Sound System, este sábado en el Foro Sol.

« ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! », respondieron decenas de miles de voces.

« Aquí estamos en pie de lucha. Bailen, sean felices, lo merecemos todos », dijo Trini, esposa de Ignacio del Valle, condenado a más de 100 años de prisión por defender las tierras de Atenco.

Trini y Hortensia Ramos, también del FPDT, entregaron sus paliacates a Manu y al bajista Gambeat. Frente al escenario colgaba una manta con la leyenda EZLN.

« Nos dejaron callados »

La intervención de las mujeres fue el momento más conmovedor en un concierto de por sí cargado de emoción y amorosamente combativo. Y quizá entre los más impresionados por la fortaleza y claridad de estas mujeres fue la misma banda de músicos.

« Nos dejaron callados », dijo el cantante después del concierto. Lo dice quien participa en varios frentes de lucha cultural y política en distintos lugares del planeta (lo llama unirse para « cultivar huertos »).

Llovió durante un par de horas y de pronto, justo antes de que subieran a escena, el cielo se abrió.

La energía de la espera anterior al último de los conciertos de esta visita a México, estaba a tope, tanto entre el público como tras el escenario.

La banda se dio un fuerte abrazo y fueron apareciendo los integrantes de Radio Bemba: Angelo Mancini (trompeta), Julio Lobos (teclados), David Bourguignon (batería) y Phillipe Teboul (percusión). El guitarrista Madjid Fahem salió corriendo con los brazos a los lados, como avión.

« ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! », coreaba el público, con el puño en alto. Manu Chao, en la parte trasera del escenario, donde la gente no lo alcanzaba a ver, también tenía el puño en alto.

El bajista Gambeat apareció y lanzó su característico « uuuhh… uuuhh… », como anunciando que el buque estaba zarpando.

Y ya en mar abierto crearon una auténtica fiesta combativa.

El Hoyo, la canción inspirada en Tepito, fue cantada por todos.

La multitud vivió una descarga total, una catarsis. En Desaparecido, la guitarra de Madjid y el bum bum del puño de Manu sobre su corazón fueron acompañados por las palmas de la gente, seguido de miles de voces preguntándose: « ¿Cuándo llegaré? »

En La despedida, en la cual le canta a un amor que ya no está, todos se unieron para curarse juntos: « Hoy me despido, de tu ausencia, ya estoy en paz ».

« Esta canción es vuestra; dice que siempre nos veremos, México », lanzó Manu al inicio de Volver, volver a ritmo punk rockero.

Antes, en plena lluvia, la tan querida entre varias generaciones de mexicanos Maldita Vecindad había transformado el Foro Sol en un inmenso salón de baile con Kumbala.

El vocalista Roco lanzó mensajes políticos (« un aplauso a todas las organizaciones en resistencia ») y convocó a los héroes: « Santo llamando a Blue Demon, tenemos una emergencia: luchar por liberar a todos los presos políticos ».

En Pachuco, la pieza « en homenaje al gran Germán Valdés Tin Tan« , se armó el slam en grande, con la gente brincando en los charcos.

La Maldita estuvo acompañada por Paquito (trombón) y Misael (saxofón), de Panteón Rococó.

Tras el concierto, Manu Chao y Radio Bemba se reunieron con un pequeño grupo de integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Con una gran manta del FPDT con una milpa, de fondo, se realizó una solemne ceremonia en la que se hizo entrega de machetes con mensajes pintados, paliacates y sombreros de palma.

La lucha es por los que vienen

« Conocemos nuestra tierra, la amamos, la defendemos. El machete no significa violencia, la violencia viene del gobierno. La lucha es por los que vienen. Los de antes lucharon para que tuviéramos patria, ahora nosotros luchamos por defenderla », expresaron los habitantes de Atenco.

« Sé que apoyan las luchas justas del pueblo », le dijo Trini a Chao antes de entregarle un machete « símbolo de la defensa de la tierra y el corazón de Atenco ».

Hortensia dijo al bajista Gambeat que « la mejor manera de concientizar a los jóvenes es así como ellos lo hacen, con la música » y mientras le ponía un paliacate le dijo que simbolizaba « el sudor del trabajo y las marchas, las lágrimas de las madres con hijos presos; no sólo se enjugan las lágrimas y el sudor de Atenco, sino también de Chiapas y Guerrero », y de los otros lugares donde hay luchas y represión.

« Sabemos que son compañeros de trabajo firme », les dijo Hortensia. Y habló de « todo el ánimo que nos inyectan e inyectan a los jóvenes ».

« ¡Zapata vive! ¡La lucha sigue! ¡Presos políticos libertad! », clamaron juntos los luchadores sociales y los músicos, con los machetes en alto.

octubre 04, 2008

La política mata, la música salva

Libertad para los presos políticos: Manu Chao

Víctor López Jaramillo

En medio de las neonatas sombras nocturnas, la hilera de rostros resistía las caricias del viento gélido de otoño. Las palabras y las consignas se habían gritado horas antes en la marcha, ahora era momento para que las notas musicales hicieran su labor. En un 2 de octubre curado de amnesia, Querétaro vivió su cuarta manifestación del día, donde paredes de sonido pedirían libertad para los presos políticos y le recordaría que la mentira es la madre del desengaño y que con represión no se gobierna. Manu Chao fue quien encabezó la protesta musical.

En este 2 de octubre de 2008, la primera manifestación fue de los maestros, la segunda ola fue de estudiantes universitarios, la tercera ola de políticos presuntamente de izquierda; todas recordarían la matanza de Tlatelolco, cada una incorporó nuevas demandas acordes a los tiempos del otoño del neoliberalismo.

Esperando la última ola y desengañados de la primavera por tanta mentira de la clase política, un mar de rostros mostraba la diversidad que convocaba tan singular protesta. Separados en dos filas de acuerdo al género, hombres y mujeres esperaban pasar por la exhaustiva revisión de la seguridad privada para acceder al concierto de Manu Chao.

Símbolo de resistencia del altermundismo, Manu es testigo privilegiado del acontecer de los eufemísticamente llamados « países emergentes », los cuales recorre desde hace más de 20 años y absorbe su cultura creando un nuevo mestizaje musical.

Manu Chao en los años ochentas con su banda Mano Negra abrió un nuevo camino musical, que seguirían Maldita Vecindad y Café Tacuba en México, Los Fabulosos Cadillacs en Argentina, entre otros. En la segunda mitad de los noventas, tras la disolución de la banda, emprendió su camino en solitario, a convertirse en un clandestino del mundo musical y un mensajero musical del zapatismo y el altermundismo.

Ese es el libertario músico de origen francoespañol que en el 40 aniversario de la matanza de Tlatelolco, convocó a 5 mil personas en el auditorio nombrado en honor de la también libertaria Josefa Ortiz de Domínguez.

Ciudadano del presente y perdido en el mundo, como se autodefine, Manu comenzó el mitin musical cuando el reloj marcaba poco más de las nueve de la noche. Tras un rítmico preludio, la canción Panik, Panik abrió el recital. Le siguieron El hoyo, Peligro, Me gustas tú, La primavera, entre otras.

Apenas se apagaron las luces, la mariguana que se pasó de contrabando salió de los escondites y su humo pobló la parte media del auditorio. Al frente, los más aferrados al slam hacían presión en la valla frontal, quedando cara a cara con los de seguridad privada que con mala cara miraban a los manuchauceros.

Y empezaron los aplausos sincopados y los brincos desaforados y los bailes de sello propio. El ballet de los que sobran en el otoño del neoliberalismo hacía cimbrar al auditorio.

A medio concierto, Manu Chau fue de la euforia a cantar con rabia que nace de la tristeza y la impotencia, y dijo que dedicaba la canción la canción Politik kills, incluida en su nuevo disco de estudio La Radiolina, « al mayor terrorista del mundo: el presidente de Estados Unidos, George Bush ».

Tras entonar canciones del disco Clandestino, Manu dijo que pedía libertad para los presos políticos de Atenco y Oaxaca. En el escenario, una bandera mexicana compartía lugar con una imagen del Che Guevara y otra manta que reiteraba su mensaje de libertad para los reos de conciencia.

Tras recibir de regalo una playera de los Gallos Blancos, Manu siguió con su ritmo frenético. En su primera visita a Querétaro, dijo que llevaría este concierto en el corazón – es de suponer que eso dicen todos los artistas- y para cerrar con broche de oro tocó su propia versión de la canción ranchera Volver, volver, que causó azoro en más de uno, júbilo en otros e indiferencia en el resto que sólo quería ritmo para seguir bailando.

Madjid, el guitarrista de la banda, se movía más que un niño hiperactivo sin ritalín, pedía más aplausos, y de sus dedos comenzaron a fluir las viejas canciones de la etapa de Mano Negra, que provocaron que nuevamente los manuchauceros besaran el cielo.

Mala Vida, King of Bongo y Sidi H’bibi, prolongaron el concierto. Musicalmente cerraría con la canción homenaje a Maradona, Vida Tómbola y políticamente Manu y su banda mostrarían una manta que estudiantes le habían lanzado momentos antes y que hacía alusión al 2 de octubre y que decía « ¡Por los que murieron el 2 de octubre, no un minuto de silencio, sino una vida de lucha y resistencia! ».

Después de todo, frase acorde con la filosofía de Manu Chao que dice que « la resignación es un suicidio permanente ».

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■ Manu Chao y Radio Bemba Sound System se despedirán del país hoy, en el Foro Sol

« Clubes como el Alicia se deben multiplicar, no sólo sobrevivir »

■ Esos espacios son muy importantes para la cultura, dijo a La Jornada

Estación México, el disco doble grabado en vivo en el Multiforo, podrá ser adquirido en el concierto de este día

Tania Molina Ramírez

Ampliar la imagen Manu Chao procura combinar presentaciones ante grandes auditorios con tocadas más íntimas. En la imagen, el ex vocalista de Mano Negra, en Guadalajara

Manu Chao procura combinar presentaciones ante grandes auditorios con tocadas más íntimas. En la imagen, el ex vocalista de Mano Negra, en Guadalajara Foto: Arturo Campos

Hoy culminan las presentaciones de Manu Chao y Radio Bemba Sound System en México, como parte del Tómbola Tour. Tras estar en Monterrey, Guadalajara y Querétaro, ofrecerán un concierto en el Foro Sol.

Ahí se podrá conseguir el recién salido disco doble Estación México (Grabaxiones Alicia), que fue grabado en el Multiforo Alicia hace dos años.

« Ese conciertillo improvisado en el foro Alicia tuvo un bebé, y está ahí suelto y yo feliz de la vida de que haya nacido », dijo Manu Chao, en entrevista con La Jornada, hace unos días, tras su concierto en Guadalajara.

Aquella noche de 2006, el pequeño recinto del Alicia, con cabida para unas 300 personas- ese segundo hogar para tantos grupos rockeros que comienzan a buscar su lugar y para tantos jóvenes en busca de fiesta auténtica- hervía de entusiasmo.

Estaban a punto de subir a escena Manu Chao y Radio Bemba Sound System, que el día anterior habían reunido a unas 150 mil personas en el Zócalo capitalino, en el cierre oficial de su gira por Latinoamérica.

Nada inusual para este artista francés, de padre gallego y madre vasca, radicado en Barcelona. Procura combinar las presentaciones ante grandes auditorios con tocadas más íntimas. Lo había hecho la vez anterior que estuvo en México, cuando se presentó casi de sorpresa en la Alameda Central y ofreció un recital acústico. Tres días después también llenó el Zócalo.

Para el concierto en el Alicia sólo se había dado el pitazo a unas decenas de personas, sobre todo compañeros de oficio, músicos (y, por qué no, también admiradores de Chao), como Bocafloja, Salón Victoria y Líber Terán.

Igual que como lo hicieron en el Alicia, ocasionalmente éstos se presentan en los clubes sin anunciar el concierto, y también bajo otro nombre. « Es un circuito muy importante; esos clubes me han dado de comer durante años, me han dado oportunidad de tocar. Es muy importante que ese circuito siga vivo y lo tienen muy difícil en el mundo entero. Un ejemplo es el foro Alicia. Hemos tocado sin anunciar a nadie y lo logramos. Así funcionamos. »

Y luego siguió: « Un lugar como el Alicia es súper importante, culturalmente. Esos espacios tienen que multiplicarse; no sobrevivir, sino multiplicarse, y por ahora sólo están sobreviviendo. Entonces es responsabilidad de todos: del público, de venir; de las bandas nuevas, de tocar ahí, y de las bandas ya famosas que vienen de ahí, de no olvidarse de dónde salieron. Y aparte de toda la teoría aburrida… ¡tocar en un club es la hostia! »

Sí, « la hostia », como se comprobó aquella noche, en la fiesta rumbera, skasera, reggaesera y de batucada a la cual La Jornada fue invitada.

« Somos los musicarios, asesinos de rumba », se presentaron antes de arrancar con Clandestino.

« La vida es una tómbola, y arriba y arriba », cantó en Vida tómbola, su canción homenaje a Maradona. También entonaron, a ritmo ska-reggae, El hoyo, inspirada en las calles de Tepito: « Yo vengo del hoyo-yo, de la gran ciudad ».

Andar sin perder el aliento

Estas piezas están incluidas en su pasado disco de estudio, La Radiolina (la disquera independiente Because Music), el primero, tras su rompimiento con Virgin Records.

Aquella noche en el Alicia también presentó material inédito con mucho sabor brasileño; la « ruta Brasil », como le llama Chao, bien presente.

Ofrecieron algunas clásicas de Mano Negra, como Casa Babylon y Sueño de Solentiname; además del éxito de Chao, La primavera.

Fue una noche emotiva, de mucho sudor y baile.

Una descarga, al estilo de « el mundo andará terrible, pero jamás hay que perder el aliento ».

Al respecto, en la entrevista en Guadalajara, dijo: « Sí, el aliento. Y si el mundo te trae mucha mala vibra, hay que descargarla, si no te pones enfermo. Es una cuestión medicinal, porque cargas mala onda 80 por ciento del día; todos la cargamos. Hay buena onda, pero… ffff… la ciudad es densa y la violencia está por todos lados. Y si no descargas, ¿qué? Te mueres enfermo. De eso se está muriendo Europa, está un poco podrida por dentro. Yo me salvé porque conocí América Latina, que me explicó: descarga siempre, si no te vas a pudrir por dentro ».

Luego del concierto se mezcló entre la gente, saludó a viejos conocidos y amigos mexicanos. Se notaba que se sentía en casa. Sí, el Alicia es, para él, un hogar en México.

Los alicios informaron a La Jornada que las ganancias de su producción serán destinadas a tres colectivos: la Comisión Sexta (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), Presos políticos de Atenco y Presos políticos de Oaxaca.