25/08/08

Tijuana

Estación Manu Chao

Ofrece concierto en la Plaza Monumental

El Sol de Tijuana

25 de agosto de 2008

por Melina Amao Ceniceros

TIJUANA, Baja California.- « C’est la panik panik panik, sur le peripherik… tik tak tik tak… » fue la primera melodía del concierto de Manu Chao la noche del domingo, un tema que se desprende de su más reciente material « La Radiolina » en el que el autor habla acerca del divisionismo mundial a causa de las religiones, los sistemas económicos y las políticas intervensionistas y bélicas.

Y es que así son los conciertos de este artista de franco-español: intensos, reflexivos, nobles, con un mensaje en el que después de analizar al mundo contemporáneo a través de sus canciones y preguntar « ¿Y ahora qué… qué vamos a hacer? », se superpone la esperanza, así, como lo dice su disco y en repetidas ocasiones él mismo: « pase lo que pase, sea lo que sea, próxima estación: esperanza… pase lo que pase, sea lo que sea, a tú manera ».

Más temprano de lo esperado inició el concierto con los Radio Bemba y Manu Chao este domingo 24 de agosto en la Plaza Monumental, de Playas de Tijuana, justo en la esquina de Latinoamérica, en la intersección con el bordo y el océano Pacífico. El repertorio arrancó con una serie de canciones hiladas cual vagones de un tren, entre las que se encontraron de principio « Panik, Panik », « El Hoyo », « Peligro », « Casa Babylon », « Tumba », « Mr. Bobby » (en homenaje a Bob Marley), « La Primavera » y la interfase « Court » del Radio Bemba.

Apenas daban las 9 de la noche y el himno a la ciudad « Bienvenida a Tijuana » (que no « Welcome to Tijuana ») ya empezaba a escucharse en su versión tranquila, la de las presentaciones en vivo, la que incluye la frase « I wanna go to San Diego, I wanna go y no puedo », lo que hermanó aún más a quienes realizaron el cruce fronterizo de norte a sur para disfrutar de la visita de Manu Chao, un artista políglota que igual nos canta en español, que en inglés, francés, vasco, portugués y árabe.

Entre la multitud circularon volantes con diferentes causas: « Music-Movement-Without Borders-Música-Movimiento-Sin Fronteras » en la 1470 AM, Comisión Solidaria Cucapá, Regina Orozco en el Cecut, y anuncios de próximos eventos de música electrónica. También destacó la presencia de La Masacre, porra del equipo de fútbol de Tijuana « Xoloitzcuintles » que esa misma tarde había celebrado el triunfo de su equipo 2 a 0 sobre el Club Colima.

El concierto de Chao contó con dos pantallas gigantes a los lados del escenario en donde se proyectaba la imagen de los músicos, aunque por un segundo apareció un mensaje publicitario -quizá subliminal por parte de la producción- en el que se anunció la visita de Los Fabulosos Cadillacs para noviembre de este año. Figuró en ambas pantallas por un segundo, o menos.

« El Viento » y « The Monkey » antecedieron a dos grandes clásicos de Manu Chao: « Clandestino » y « Desaparecido », un par de composiciones en donde el artista pone de manifiesto su preocupación por la realidad de frontera, cualquiera que ésta sea, por la migración como búsqueda de progreso, por la condición de indocumentado, por el acoso, la huida… Un par de canciones en las que Manu aclara no existe tal cosa como el término « ilegal » cuando se trata de un persona, ilegales -en todo caso- son las drogas, no los viajeros.

En el mismo tono calmo continuó « Minha Galera », para enseguida armar una fiesta con la « Rumba de Barcelona », y volver a la tranquilidad momentánea con « La Despedida ». La intensidad del concierto oscilaba de la euforia al trance melódico y lento.

Entre cambios de guitarra, sudores por los bailes y un expresión de entrega, Mano Chao seguía con la lista programada dando oportunidad la primera canción de « La Radiolina » que desde su página de internet hace un año dejó bajar a los cibernautas: « Rainin’ In Paradize », un tema en el que el artista se refiere a la calamidad, la hipocresía, la atrocidad y la falsa democracia de lugares como Zaire, Congo, Monrovia, Palestina, Bagdad, Fallujah, Jerusalén y Guinea-Bissau, sin dejar de criticar el intervensionismo estadounidense.

« A Cosa » y « La Vacaloca » sonaron poco antes de una canción de Mano Negra, « Hamburguer Fields », para seguir sin pausa alguna con « Merry Blues », « Infinita Tristeza » y « Día Luna… Día Pena ».

Manu Chao, nacido el 21 de junio de 1961, comenzó a despedirse entre frases que reiteraban su amor por Tijuana. En la recta final del concierto dijo « ahí está la Radio Bemba agradecida » y repitió una despedida casi revolucionaria diciendo « Tijuana: hasta siempre ».

José Manuel Arturo Tomas Chao, su nombre completo, ofreció un homenaje a México, país que al igual que otros le han enriquecido tanto musical como temática e ideológicamente. « Volver, volver » adaptada al estilo Radio Bemba fue interpretada por el cantante, invitando con ello al baile intenso y polvoroso de quienes se encontraron en la parte del ruedo, y a los saltos rítmicos que hacían vibrar toda la plaza de toros en el área de las gradas.

Luego vino « El Dorado » y una pausa, en la que la multitud solicitó el regreso del artista al escenario con gritos de  » Olé, olé, olé, oléééé, Manu, Manuuu! ». Y efectivamente, Manu su Radio Bemba regresaron para volver a la nostalgia del Mano Negra con « Mala Vida », y más adelante con « Sidi H’bibi », otra interfase del Radio Bemba Sound System, « Bobby Fuerza » y una bella y tranquila melodía titulada « Si me das a elegir ».

Tres breves recesos se dieron los músicos, en uno de los cuales una joven tomó el micrófono y solicitó la solidaridad de quienes deseen ayudar a limpiar la playa de Tijuana el próximo 20 de septiembre, destacando que aquello no era más que una iniciativa ciudadana ya que « No necesitamos del gobierno para hacer de éste un mundo más verde ». Después de un « Que siga la fiesta » de su parte, Manu preguntó a la audiencia « ¿Qué Tijuana, seguimos? », y los gritos indicaron lo obvio: un rotundo « sí ».

El cierre de la noche estuvo ambientado por « Mi vida » y « La vida es una tómbola », una pieza con la que el músico reconoce el peso « del Diego », es decir, Diego Armando Maradona, y que igualmente forma parte de « La Radiolina ».

La entrega fue mutua entre artistas y público, teniendo la fecha un valor agregado para quienes son estudiantes, pues se trataba del último domingo vacacional antes de regresar oficialmente a clases.

La foto mental, física o digital quedará con la imagen de los músicos abrazados frente al público haciendo la reverencia de agradecimiento por la respuesta de la gente, al tiempo en que los miles de asistentes -intoxicados en música y provenientes de ambos lados de la frontera- ovacionaban la consideración de Manu Chao y Radio Bemba por regresar a esta ciudad fronteriza, una que los bien-recibe y a la que siempre volverán, según dijeron, según cumplieron.

Manu Chao en Tijuana

  • Juan Carlos González

  • jcgonzalez@frontera.info

la Plaza Monumental fue testigo de la reunión de estadunidenses, mexicanos, franceses y españoles para ser parte del nuevo tour de Manu Chao.

TIJUANA, Baja California(PH)

La historia se repitió; el domingo pasado fue similar al 5 de junio del 2007, la Plaza Monumental fue nuevamente testigo de la reunión de estadunidenses, mexicanos, franceses y españoles para ser parte del nuevo tour de Manu Chao.

La asistencia fue mayor que la del año pasado, calculada en 10 mil personas, eso no impidió que durante los 140 minutos de show se viviera una gran fiesta en la que recordaron los éxitos de Mano Negra.

Fue en punto de las 20:49 horas cuando la frecuencia de Radio Bemba se dejó escuchar con el primer éxito de la noche, « El hoyo », tema de su reciente disco, Radiolina.

MANU CHAO RETURNS: Maverick performs Sunday in Tijuana

W_MANU_289347_argentina.jpg One of the highlights at last year’s Coachella festival was the chance to watch Manu Chao perform in front of a large audience that, for the most part, was not familiar with him.

The fact that thousands of fans had gathered hours earlier — specifically to stake out good vantage points for Rage Against the Machine’s subsequent reunion show on the same stage — made his challenge all the greater. Ditto the fact that Chao sings primarily in Spanish, French and sometimes Arabic, with just one or two English numbers sprinkled into his set.

That he won over a substantial amount of new listeners at Coachella is a testament to his borders-leaping music, which combines hard-core punk fervor with elements of alt-rock, World Beat, funk, salsa, reggae and flamenco.

Moreover, Chao and his band inject their work with such infectious energy that you don’t need to understand a word to be swept up by the resulting surge of excitement. Even when his songs are ordinary, his performance of them can be transcendent in concert (his albums, including last year’s « La Radiolina, » are more inconsistent).

A compact man who was born in France and lives in Spain, Jose-Manuel Thomas Arthur Chao rivals E Street Band guitarist Nils Lofgren as one of rock’s most diminutive singer-guitarists. But Chao stands alongside Bruce Springsteen and the late Bob Marley and Joe Strummer (who was a big fan of Chao’s) when it comes to charisma and the ability to build from one electrifying crescendo to another at his dance-happy concerts.

After co-founding the pioneering Spanish band Mano Negra, launched in 1987, Chao formed Radio Bemba Sound System in the mid-’90s. Able to easily fill stadiums in Latin America, he is nothing less than an earthy hero to his fans.

Unabashedly political, Chao frequently performs benefit concerts for worthy causes and drapes his concert stages with a large banner that reads: Immigrants are not criminals. He publicly denounces terrorism, champions the rights of indigenous peoples and espouses education as the most potent weapon against violence.

His beliefs are mirrored in such powerful songs as « Politik Kills, » « Clandestino » and his heartfelt anthem of borders-leaping solidarity, « Bienvenida a Tijuana » (« Welcome to Tijuana »). Chao performs with his band tomorrow night at Tijuana’s Plaza Monumental (also known as the Bull Ring by the Sea), the same venue he played last summer. Expect musical fireworks in any language.