5/05/09

Tonino Carotone

Tonino Carotone da un giro a su mapa de estilos

El bambino más popular de Burgos reaparece con ‘Ciao Mortali!’ bajo el brazo

Seis años después, vuelve el genio. – PúBLICO

AIDA M. PEREDA – MADRID – 05/05/2009 04:30

Su canción Me cago en el amor, del disco Mondo difficile (2000), se convirtió en todo un lema de vida, que le dio a conocer más allá de nuestras fronteras como el enfant terriblede la música mediterránea.

Aunque parezca que ha estado escondido desde 2003, año en que publicó Senza Ritorno, lo cierto es que Tonino Carotone no ha parado quieto. Ha estado girando por todo el mundo e incluso ha tenido tiempo para estar con la familia y escribir un libro en italiano con Federico Traversa. « Fue una cosa que me propusieron y me pareció positivo explicar cómo es Antonio de la Cuesta, la persona que encierra el personaje que conoce el público. Es un libro escrito al estilo Bukowski, pero con las aventuras que Traversa y yo hemos vivido juntos », indica Tonino, que recibió el premio Carosone 2008 en Nápoles por toda su carrera y, en especial, por su último trabajo Ciao Mortali! grabado y editado hace ya meses en Italia, pero recientemente publicado en España por El Volcán Música.

Una misa alterada

Tonino permanece fiel a su inconfundible estilo, con una base de música italiana (influencia constante a lo largo de toda su carrera), con referencias a Renato Carosone o Celentano, y las rancheras de José Alfredo Jiménez. Algo queda también de su experiencia en Kojón Prieto y los Huajolotes, la banda pamplonica de mariachis punks que formó en los noventa. « Era el rey del vaudeville, versioneaba a Albano y Romina Power y me atrevía a cantar canciones de misa alterada. Ha costado adaptarme a otro tipo de vida porque fueron unos años muy locos, de borrachera continua y viajes interminables », rememora.

En Ciao Mortali!, Carotone amplía su abanico musical: desde la rumba catalana de La parienta, al tango estilo Gardel de De vuelta a Buenos Aires. Pornofútbol, donde colabora Manu Chao, pone la guinda irónica; Il santo recoge su vertiente más canalla y verbenera y Al viento presenta su lado más funky.